El clorador salino produce cloro a partir de sal y desinfecta por sí mismo. El ionizador libera iones de cobre (y a veces plata) que ayudan a frenar algas y bacterias, pero no oxida la materia orgánica: necesita algo de cloro u otro oxidante igualmente. Además, un exceso de cobre puede teñir el agua, el vaso y el pelo claro.
Comparativa
| Clorador salino | Ionizador | |
|---|---|---|
| Desinfectante | Cloro producido in situ | Iones de cobre/plata |
| ¿Necesita cloro extra? | No, salvo choques | Sí, en dosis bajas |
| Oxida la materia orgánica | Sí | No |
| pH | Tiende a subir | Hay que vigilarlo para evitar manchas |
| Riesgo | Corrosión por sal | Manchas por exceso de cobre |
| Control | Sal, pH, cloro | Nivel de cobre, pH, oxidante |
Cuándo elegir cada uno
- Clorador salino: si quieres un sistema autónomo y aceptas vigilar el pH (cómo funciona).
- Ionizador: si quieres reducir mucho el cloro y te comprometes a medir el cobre.
Si el agua se pone verde y transparente con un ionizador, puede ser exceso de cobre: lo explicamos en agua verde con cloro.
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