Las medidas que más agua ahorran son tapar la piscina (reduce mucho la evaporación), hacer contralavados solo cuando el manómetro lo pide, detectar fugas a tiempo y no vaciar la piscina cada año. El resto suma: nivel correcto, menos salpicaduras y protección del viento.
Diez medidas
- Cubierta por la noche y cuando no se usa (cubierta solar).
- Contralavados solo cuando sube la presión (manómetro).
- Vidrio filtrante: lavados más cortos (arena o vidrio).
- Comprobar fugas con la prueba del cubo (pierde agua).
- Nivel justo, a mitad del skimmer: un nivel alto se pierde con las salpicaduras.
- Proteger del viento con setos o vallas: el viento multiplica la evaporación.
- Bajar la temperatura del agua si climatizas: el agua caliente evapora más.
- Apagar cascadas y chorros cuando no los uses.
- No vaciar cada año: invernaje y renovaciones parciales (¿hay que vaciar?).
- Mantener la química estable: recuperar un agua verde suele acabar en lavados y vaciados (agua verde).
Si hay restricciones de agua en tu municipio: llenar la piscina con restricciones.