Sí: la lejía es hipoclorito sódico, el mismo principio activo que el cloro líquido para piscinas. Debe ser lejía apta para la desinfección de agua de bebida, sin perfume ni detergente. La dosis: litros = ppm a subir × m³ ÷ gramos de cloro por litro que indique la etiqueta. Con lejía de 40 g/L, subir 1 ppm en 40 m³ requiere 1 litro.
Qué lejía usar
- En la etiqueta debe indicar que es apta para desinfección de agua de bebida.
- Sin perfume, sin detergente, sin aditivos («lejía con detergente» no sirve).
- Comprueba la concentración: la etiqueta indica los gramos de cloro activo por litro.
- Usa lejía reciente: pierde fuerza con el tiempo y el calor.
Cuánta echar
Fórmula: litros = ppm × m³ ÷ g/L de la etiqueta.
| Volumen | +1 ppm (40 g/L) | +3 ppm (40 g/L) | +10 ppm (40 g/L) |
|---|---|---|---|
| 10 m³ | 0,25 L | 0,75 L | 2,5 L |
| 25 m³ | 0,6 L | 1,9 L | 6,3 L |
| 40 m³ | 1 L | 3 L | 10 L |
| 60 m³ | 1,5 L | 4,5 L | 15 L |
Si tu lejía tiene otra concentración, recalcula con la fórmula. El cloro líquido para piscinas suele ser bastante más concentrado (calculadora de cloro).
Ventajas e inconvenientes
- Ventajas: fácil de encontrar, no aporta estabilizante ni calcio, se reparte enseguida.
- Inconvenientes: poca concentración (hace falta mucho volumen para un choque), sube ligeramente el pH y pierde fuerza almacenada.
Es una buena opción cuando el estabilizante está alto (ácido isocianúrico) o para piscinas pequeñas.
No mezcles nunca lejía con ácidos (minorador de pH, limpiadores desincrustantes) ni con amoniaco: libera gases tóxicos. Añádela al agua de la piscina con la depuradora en marcha, al atardecer.